COMUNICADO DE PRENSA

Frente a las elecciones de la CUT cuyo proceso correspondía desarrollar el pasado día jueves 25 de agosto de manera simultánea en todo el país y que se ha extendido ya por casi una semana, la Lista E “La CUT: Unidad, Amplitud y Lucha para Cambiar Chile” declara lo siguiente:

1.- Tal como expresamos desde el inicio del proceso electoral, la alta participación de candidatos/as y de listas para esta elección, así como la amplia cobertura de medios que ha recibido, demuestra la relevancia que la CUT ha adquirido en el escenario político nacional e imponía a nuestra organización el deber de implementar un proceso electoral ejemplar.

Es por ello que lamentamos profundamente las inaceptables falencias que ha tenido la elección en curso, particularmente respecto de los/as dirigentes/as que no fueron incluidos en los padrones de sus lugares de votación, a aquellos/as donde la tardanza en la entrega de materiales no permitieron realizar la votación en su debido momento y han debido enfrentar el cambio de fecha hasta en dos oportunidades, como ocurrió en las mesas de Antofagasta, Huasco, Rancagua, Linares, Chillán y Puerto Montt; incluido, además, el caso de Los Ángeles donde la mesa votó con un padrón que no correspondía.

Estimamos que es deber del Colegio Electoral Nacional, para concluir el proceso evitando profundizar las complejidades que ha tenido, tomar todas las medidas necesarias para garantizar el desarrollo de las votaciones preparadas para hoy miércoles en Melipilla, Quillota y Punta Arenas, garantizando su derecho de participación a los/as dirigentes/as que han esperando los materiales para votar, cerrando con ello el proceso electoral, para que el CEN pueda finalmente dar a conocer los resultados oficiales de la elección, a más tardar, mañana jueves.

2.- Ante cada ciclo electoral, y éste no ha sido la excepción, los máximos organismos regulares de nuestra organización, su Consejo Directivo Nacional Ampliado y su Congreso, han debatido en función de fortalecer y perfeccionar nuestros procesos democráticos, con el concurso de todos/as sus dirigentes/as, buscando superar las carencias institucionales y económicas que muchas veces limitan su efectividad en garantizar la plena participación de nuestros/as afiliados/as. Es por ello que resultan incomprensibles y decepcionantes, las complejidades que esta elección ha presentado.

Estas situaciones se han producido por errores del Colegio Electoral. En primer lugar, por el abuso ejercido por la sistemática actuación en bloque de una mayoría circunstancial en el seno del CEN electo en el Congreso de enero de este año, que ha impedido el actuar colectivo del conjunto de sus miembros, muchos de los cuales advirtieron las dificultades y problemas que han entorpecido el curso de la elección. Este hecho inédito, sumado a la falta de experiencia y de criterio de algunos de sus integrantes, así como a una evidente incapacidad organizativa, muestran una grave falta de comprensión del rol que este organismo debía cumplir: constituirse en un colectivo que diera garantías a todas las listas y candidatos/as que se presentaron a esta elección, tanto a nivel nacional, como territorial, más allá de las opciones particulares de cada uno de sus integrantes en esta elección.

3.- Nuestro conteo paralelo, que incorpora prácticamente la totalidad de las mesas que han votado, muestra un estrecho margen de diferencia entre la Lista F, que encabeza Arturo Martínez, y nuestra Lista, encabezada por la compañera Barbara Figueroa. Sin embargo, estando aún el proceso electoral en curso y atravesado por las distintas situaciones que hemos consignado, que generan incertidumbre y desconfianza, resulta imposible dar cuenta de un resultado definitivo, ni ninguna de las listas en competencia podría sentirse o proclamar un triunfo antes de que el CEN emita un resultado final.

4.- Nos parece indispensable expresar que, en el contexto antes descrito, la definición que ha tomado nuestra Lista es utilizar, tal como lo hemos hecho hasta aquí, todos los mecanismos reglamentarios vigentes para exponer ante el Consejo Electoral Nacional, cada situación que estimemos amerite su revisión y corrección, entregando antecedentes concretos y verificables, los que esperamos el CEN pondere exclusivamente en su mérito.

Asimismo, nuestra Lista ha definido que nosotros no impugnaremos este proceso electoral, independientemente de cual sea su resultado final. Estamos por que estos problemas se resuelvan en el marco de la institucionalidad que nos hemos dado y asumiremos los resultados finales, más allá de cualquier diferencia que podamos mantener con ellos, por el bien la CUT. No avalaremos, ni seremos nosotros quienes generen las condiciones para descabezar a la Central, como quisieran los empresarios y sectores neoliberales que operan tanto desde fuera, como desde dentro del Gobierno.

5.- Nadie en la CUT podría estar conforme con este proceso que ha dañado la imagen de la Central, proceso que, a diferencia de lo que algunas voces interesadas han intentado instalar, no encabezó, ni correspondía que lo hiciera, la presidenta de la CUT. Es por ello que estamos convencidos de la necesidad de sacar lecciones de los errores cometidos para implementar todos los cambios que permitan fortalecer orgánicamente a la CUT.

6.- Tras la elección, el Consejo Directivo Nacional que resulte electo deberá asumir, además de los exigentes desafíos sindicales y políticos que nuestro reciente Congreso Nacional ha resuelto, la tarea de proyectar un nuevo ciclo en la vida de la CUT. Será tarea prioritaria, para enfrentar con unidad y amplitud estos desafíos, un potente plan de fortalecimiento de la CUT, que profundice los mecanismos de información y transparencia que hoy han demostrado falencias, para avanzar a nuevos formatos institucionales que den plena garantía a nuestros/as afiliados/as y consoliden la legitimidad de los/as dirigentes/as que asuman la tarea de conducir la Central.

7.- En el período que estamos cerrando, nuestra conducción se propuso reposicionar el rol protagónico e incidente de la CUT, y sobre todo de los/as trabajadores/as organizados/as, en la definición de las transformaciones que Chile demanda y necesita. Ha sido un período complejo y de disputa social en el país, y sabemos que cuatro años no son suficientes para consolidar los avances de los procesos de lucha social en marcha. Porque entendemos que nuestra responsabilidad sindical es con este objetivo, es que no seremos cómplices ni guardaremos silencio respecto de quienes ansían ver una CUT debilitada o enfrascada en debates intestinos, mientras los sectores conservadores del país, pretenden retrotraer a la sociedad chilena a políticas que francamente implicarían profundos retrocesos para la inmensa mayoría de nuestro país, principalmente los trabajadores y trabajadoras.

Los consejeros de nuestra Lista que resultemos electos, nos comprometemos a seguir contribuyendo en esta tarea con todos quienes se sientan convocados, por el bien de Movimiento Sindical, a avanzar en la tarea de fortalecimiento y desarrollo de la CUT, para irrumpir con más fuerza en la lucha social y en favor de los cambios que el pueblo de Chile demanda.

La CUT: Unidad, Amplitud y Lucha para Cambiar Chile