“La disyuntiva es seguir avanzando en un camino progresista y democrático o entrar en una etapa regresiva hacia la imposición del neoliberalismo y políticas conservadoras”.

El 4 de junio nuestro Partido cumple 105 años de existencia. Varias veces nos dieron por muertos o exterminados. Cuando se produjo la debacle del Campo Socialista algunos agoreros dijeron que hasta ahí no más llegábamos. La historia es porfiada, como los comunistas. No solo estamos vivos; no pudieron exterminarnos ni salimos del escenario nacional. Somos un Partido incidente y gravitante en la realidad chilena y parte permanente de las luchas del pueblo, los trabajadores, los jóvenes y las mujeres.

En pleno siglo XXI, estamos convertidos en la organización política más grande de Chile. Nuestras banderas y nuestros militantes, incluidas las Juventudes Comunistas, repletan luchas sociales, sindicales, estudiantiles, intelectuales, de derechos humanos, legislativas, electorales, y mantenemos nuestra solidaridad latinoamericanista con pueblos hermanos.

Hemos puesto todo nuestro esfuerzo para que avancen reformas necesarias para mejorar la calidad de vida de nuestro pueblo y estamos comprometidos en avanzar mucho más en transformaciones, sobre todo en materia de educación, salud, previsión, vivienda, transporte, descentralización. Somos impulsores, hace décadas, de una nueva Constitución para Chile que consagre derechos sociales, civiles y ciudadanos y creemos en la Asamblea Constituyente como mecanismo para llegar a una Carta Magna democrática.

Nos alegra constatar la simpatía y confianza de miles de chilenas y chilenos en el Partido Comunista y su reconocimiento a nuestros más de 100 años de lucha incansable, donde el esmero de militantes se sintetiza en figuras como Luis Emilio Recabarren y Gladys Marín.

Hoy enfrentamos el desafío de seguir profundizando cambios sustanciales en nuestro país. Eso incluye intensificar la lucha social. También poner un gran entusiasmo para obtener triunfos en las elecciones parlamentarias, de consejeros regionales y, por cierto, lograr un triunfo en la elección presidencial para tener un gobierno que pueda proyectar y profundizar las transformaciones iniciadas en estos casi cuatro años de gobierno de la Nueva Mayoría.

La disyuntiva es seguir avanzando en un camino progresista y democrático o entrar en una etapa regresiva hacia la imposición del neoliberalismo y políticas conservadoras.

El pueblo y los trabajadores pueden confiar en los comunistas y en que seguiremos por la senda de promover y luchar por sus derechos, en todos los frentes que sea necesario.

Hemos derrotado una y otra vez a los anticomunistas, a los pájaros de mal agüero que han pretendido proclamar la declinación de nuestro partido, pero y qué fue compañeros, aquí estamos otra vez, junto a los trabajadores y el pueblo.

Guillermo Teillier del Valle

Presidente del Partido Comunista