El Pleno del Comité Central aprueba el Informe Central presentado por el cro. Presidente Guillermo Teillier y lo incorpora como tal a este cuerpo de resoluciones, instando a nuestras estructuras y militancia a analizarlo en profundidad.

(http://www.pcchile.cl/2018/01/17/ix-pleno-enero-2018-aprobado-por-el-comite-central/)

El Partido Comunista de Chile valora profundamente su participación en el gobierno de Michelle Bachelet y el proceso de reformas impulsado por la Nueva Mayoría. El ánimo transformador del pueblo de Chile sigue vigente en un país con una profunda desigualdad económica, social y cultural. Será la principal tarea de estos próximos 4 años defender las reformas, profundizarlas y proyectarlas, poniendo especial énfasis en aquellas que la derecha plantea detener, como la aprobación de una Nueva Constitución, la Reforma Laboral, la Reforma Tributaria y aquellas que pretende encarar sólo parcialmente como un nuevo Sistema Previsional y la demanda de No más AFP o fin al CAE.

Con este objetivo los comunistas aportaremos, desde nuestra identidad de partido de izquierda, a una amplia confluencia  política de partidos, movimientos y sectores independientes de centro y de izquierda, con vistas a una gran convergencia político-social, que genere un potente movimiento de oposición activa, con capacidad para competir con posibilidades de éxito en los próximos eventos electorales, (municipales y elección de gobernadores) y abrir paso a un nuevo periodo presidencial. La convergencia de estas fuerzas no la entendemos necesariamente como un nuevo pacto político, sino como el resultado de la práctica política y la discusión programática desde los movimientos sociales hasta el parlamento.

Una de las consecuencias positivas del proceso de reformas fue la eliminación del sistema binominal, lo cual  ha posibilitado la incorporación de nuevas fuerzas a la escena política y al parlamento, que esperamos sean mayoritariamente contribuyentes a los procesos de reformas sociales, económicas, políticas y valóricas necesarias para el país, por medio de acuerdos o entendimientos que no signifiquen conceder ventajas a los poderes fácticos en cuyo interés la derecha busca consensos.

Vemos el reordenamiento político en el país como parte de un proceso mayor a nivel internacional, donde los procesos de transformación social están siendo detenidos por los sectores conservadores y reaccionarios de la sociedad, mediante operaciones comunicacionales, políticas y económicas. Frente a esta política  internacional impuesta por la derecha para estigmat