Conozca discurso central de Guillermo Teillier en acto aniversario: Apoyo a lucha feminista, oposición firme y unitaria, compromiso irrenunciable a demandas de DD.HH.

Vuelva a escuchar el discurso (gentileza Radio Nuevo Mundo): 

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Vea galería de fotos del acto aniversario:

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Queridas compañeras y compañeros, amigas y amigos:

Nos reunimos una vez más para traer al presente aquel acto tan osado y de vanguardia para su época, de constituir un partido obrero de orientación socialista, en medio de las violentas represiones hacia los trabajadores en las pampas salitreras y  en  el centro y sur de nuestro país, como lo fue la matanza de la Escuela Santa María de Iquique.

Según los datos históricos, fueron entre 27 a 30 obreros y empleados, encabezados por el preclaro obrero tipógrafo Luis Emilio Recabarren, los que fundaron en Iquique el Partido  Obrero Socialista, el 4 de junio de 1912, siendo elegido Recabarren como su Presidente. Simultáneamente se fue conformado en Punta Arenas, Valparaíso, Santiago y otras ciudades, hasta abarcar todo el territorio nacional.

Queremos destacar que entre los presentes en el acto fundacional, estaba Teresa Flores, la única mujer participante, que nació y creció en una época y en un lugar en que a las mujeres les estaba vedado leer y escribir y debían dedicarse sólo al servicio “santificado” de la familia, encerradas en sus humildes hogares en los campamentos mineros.

Teresa Flores, que fue la primera dirigente sindical, organizó a las mujeres para trabajar junto a los sindicatos, como comités de dueñas de casa y con iniciativas tan extraordinarias, novedosas y efectivas como las huelgas de las “cocinas apagadas”, que era una forma de incentivar a los hombres, para que exigieran con más fuerza el fin de las imposiciones patronales, que las sometían a una vida miserable.

En Mayo de 1913 fundó un centro femenino con el nombre de Belén de Sárraga, una anarquista española y  activista de los derechos de la mujer a quien conoció cuando ésta vino a Chile invitada por L.E.Recabarren, precisamente a dictar charlas sobre feminismo.

Teresa Flores fue fundadora de los consejos femeninos dentro de la Federación Obrera de Chile, conformados por mujeres decididas a la lucha por los derechos sindicales, al mismo tiempo que reivindicaban el feminismo y el papel de la mujer en forma igualitaria que los hombres en la sociedad.

Fue el punto de partida para que el año 1924,  en un congreso constituyente de asalariados e intelectuales, el partido comunista propusiera como uno de los  principios más importantes a incorporar en la constitución del 25, la “igualdad absoluta entre hombres y mujeres”, teniendo en cuenta que las mujeres no tenían derecho a voto, el que sólo pudieron ejercer a partir de 1952 en las parlamentarias y presidenciales.

La Constitución actual preconiza la “igualdad de hombres y mujeres ante la ley”, lo que es altamente meritorio, pero no obstante se necesitan otras normas o medidas para lograr la efectiva igualdad de derechos garantizados, jurídica y materialmente por el estado, con equidad de género, que es lo que hoy están exigiendo las mujeres en nuestro país, lo que ha sido y será parte de las luchas principales de nuestro partido y en la que los hombres debemos tomar también un papel protagónico. Para nosotros, la lucha por la dignidad de la mujer y sus derechos, es una lucha mancomunada de mujeres y hombres.

La Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer -suscrita por Chile- prescribe expresamente que los Estados partes deben adoptar medidas para suprimir la discriminación contra la mujer en el empleo, la salud, educación, y en otras esferas de la vida económica para asegurar la igualdad entre hombres y mujeres. Chile, sin embargo, aún no ha ratificado el Protocolo Facultativo de esta Convención.

La participación de Teresa Flores en la fundación del POS y  el trabajo que realizó, junto a otras compañeras, por imponer una mirada feminista en nuestra concepción de partido y en las organizaciones sindicales, es una parte de nuestra historia, que vamos tratar con mayor profundidad e incidencia en la educación de toda nuestra militancia.

En nuestros propios estatutos, no basta con afirmar en su primer párrafo, que el partido fue fundado por trabajadoras y trabajadores revolucionarios, debe agregarse que el partido “está conformado por hombres y mujeres en igualdad de derechos y deberes”, sin ningún tipo de discriminación de sexo o identidad de género.

Saludamos a las mujeres que se movilizan en pro de sus derechos, a las estudiantes, a las jefas de hogar, a las obreras y profesionales, a las adultas mayores, a las mujeres indígenas, por todas ellas, los partidos políticos, en primer lugar, debemos dar curso a un proceso de educación que irradie hacia el conjunto de la sociedad, tras cambios culturales y de conductas a fin de erradicar toda forma de machismo, de acoso de cualquier tipo, de violencia hacia la mujer y de todo aquello que propenda a la desigualdad en el salario y el empleo, con normas y protocolos claros, para actuar y si amerita, sancionar conductas impropias.

Como se habrán dado cuenta, hemos iniciado este discurso realzando el papel de las mujeres en la fundación, construcción y enriquecimiento ideológico de nuestro partido,  presentes en toda nuestra historia, en las buenas y en las malas. Estamos seguros que seguiremos luchando juntos, codo a codo, para poner fin a la desigualdad social y a la discriminación en nuestro país.

Sería una injusticia no hacerlo, una falta de reconocimiento al papel que han jugado las mujeres comunistas en la lucha por los derechos de la mujer y cuando muchas de ellas se han ganado un lugar relevante como dirigentas, valientes, luchadoras y conductoras de la lucha política y social en Chile, como Julieta Campusano y Gladys Marín y en cuyos nombres las saludamos a todas.

Como ya sabemos, en el III Congreso del POS, celebrado en Rancagua, el primero y dos de enero de 1922, se decide por unanimidad asumir el nombre de Partido Comunista de Chile.

Nuestro partido, que estuvo proscrito e ilegalizado entre los años 1927 al 1931 por la dictadura de Ibáñez, que fue ilegalizado, perseguido, relegado, asesinados o presos muchos de sus militantes en el campo de concentración de Pisagua y borrados de los registros electorales, bajo el gobierno de González Videla, entre 1946 y 1952, situación que continuó bajo el segundo gobierno de Ibáñez hasta el año 1958, supo levantarse y contribuir a forjar la unidad y el entendimiento entre fuerzas progresistas de izquierda. En plena clandestinidad el año 1952 se formó el Frente del Pueblo que levantó por primera vez la candidatura de Salvador Allende a la Presidencia de la República.

En 1956 se conforma el Frente Popular, FRAP, que el año 1957 elige 25 parlamentarios y el año 1958 lleva de nuevo a Salvador Allende como como candidato presidencial, que pierde la elección por muy pocos votos.

En 1964 el FRAP insiste con la candidatura a la presidencia de Salvador Allende. Ocasión en que la derecha optó por no llevar candidato y apoyar a Frei Montalva, para evitar el triunfo de Allende.

En diciembre de 1969 se forma la Unidad Popular, que logra el histórico triunfo de Salvador Allende el 4 de septiembre de 1970.

 El gobierno de Salvador Allende ha quedado en la historia como un intento de avanzar hacia el socialismo por las vías institucionales, profundizando la democracia burguesa y por las medidas de soberanía y de equidad social que tomó durante su mandato. Quedan marcadas a fuego la nacionalización del cobre, la reforma agraria y la entrega de tierras a los campesinos, la participación de los trabajadores en la dirección del proceso productivo de empresas del estado y un creciente desarrollo de la participación popular y de la promoción del arte y la cultura.

Todas estas medidas y otras fueron ganando terreno entre la ciudadanía, que electoralmente se encontraba dividida en tres tercios. Allende obtuvo el 36,3 % de los votos en 1970, pero en marzo de 1973 la UP alcanzó el 43 % en la elección parlamentaria, lo que indicaba a las claras un apoyo creciente al Presidente Allende y que además frustró las intenciones de la oposición de lograr los dos tercios para declarar inconstitucional su mandato. Sin embargo, el gobierno de los Estados Unidos, encabezado por Richard Nixon, ya había determinado que harían todo,  para impedir que Allende asumiera y para derrocarlo si es que lograba asumir.

Tal política intervencionista abrió las puertas a la conspiración golpista, que hizo un primer intento con el asesinato del Comandante en Jefe del Ejército General René Schneider, el 25 de octubre de 1970, a pocos días del cambio de mando presidencial, para producir en ese momento una respuesta anti democrática de las FFAA, pero por reacciones en las propias FFAA no lo lograron.

Desde que Allende asumió fue objeto de una campaña de terror económico, bloquearon los créditos internacionales, organizaron el boicot a la producción, el desabastecimiento y el acaparamiento de productos de primera necesidad, desarrollaron un amplio accionar terrorista, con atentados a oleoductos, vías de comunicación y asesinatos políticos. Compraron a dueños de diarios, radios, a editores y periodistas y a políticos y militares para fraguar y consumar el golpe de estado, sobre la base de una inmensa campaña de engaños y mentiras. Se inventó un supuesto plan “Z” que consistiría en asesinar a todos los oficiales del ejército o que entrarían en acción 12 mil cubanos y unos 40 mil guerrilleros chilenos armados, por cierto inexistentes, argumentaron e hicieron campaña para declarar fraudulentas las elecciones parlamentarias de marzo de 1973. Con esto justificaron el golpe y los crímenes atroces que cometieron. Estaba tan determinado el golpe, que incluso cuando se informaron que el 11 de septiembre S. Allende llamaría a un plebiscito buscando una salida pacífica a la confrontación política, que se generaba entre gobierno y oposición, lo adelantaron y lo realizaron ese mismo día, horas antes que Allende hablara al país.

Y no era la defensa de la democracia y la libertad, ni la pacificación del país lo que motivaba a los golpistas, era la toma del poder, el poder total, la impunidad, para hacerse de las empresas del estado, para incrementar las utilidades de sus negocios, lo que queda más patente estos días con el escándalo de SOQUIMICH (Y no sólo SOQUIMICH!) y la forma oscura y fraudulenta como se ha despojado al país de una de sus principales riquezas, el Litio, y la forma como Ponce Lerou, el yerno de Pinochet, ha mantenido el poder total de una empresa del estado de la cual se apropió bajo dictadura. La corrupción y el maridaje entre grandes empresas y políticos, es la continuación de esa misma doctrina de apropiación, control y privilegios de una minoría por sobre la mayoría del país.

No aceptamos ni aceptaremos que se nos diga que todas las chilenas y chilenos fuimos por igual responsables del golpe y de la violación a los derechos humanos, como se ha insinuado en el mensaje del Presidente de la Republica. No señores, no pretendan cambiar la historia, está muy claro quiénes fueron los golpistas, está muy claro quiénes fueron los violadores de derechos humanos y eso no lo vamos a olvidar jamás, por más que se trate de blanquear a los culpables.

El golpe cívico militar y la dictadura constituyen sin duda alguna el tiempo más dramático y complejo que debió enfrentar nuestro partido en su historia. Era difícil imaginar la profundidad y la extensión de la represión desatada, la crueldad y la intensidad de las torturas, el trato inhumano, los crímenes, las vejaciones  y el exterminio que se cometieron contra los militantes de izquierda y dirigentes sindicales y sociales.

La brillante y valiente interpelación al Ministro de Justicia, que realizó Carmen Hertz, (a quien felicitamos y saludamos), con motivo del abrupto retiro ordenado por el Presidente de la República, del proyecto de reparación para los ex presos torturados, permitió por primera vez dejar establecido, de manera clara y documentada en los anales del parlamento lo que fue este periodo de genocidio y tortura cruel y aberrante.

No saben con qué orgullo, puedo decirles a las nuevas generaciones que a pesar del poder omnipotente que ostentaba la dictadura, desde las primeras horas del golpe, nuestros militantes, mujeres y hombres, del partido y las juventudes comunistas, supieron y fueron capaces de ponerse de pie,  instalando la resistencia, el salvataje de los perseguidos, la cobertura para sostener la vida clandestina.

Independientemente de los juicios históricos, para imaginar ese momento, es preciso aclarar que nuestra concepción era la de la vía pacífica al socialismo o no armada y que de la noche a la mañana nos encontramos ante una guerra declarada de las FFAA y las elites civiles de derecha, contra su propio pueblo desarmado.

(Quiero en este punto, hacer excepción de los militares constitucionalistas que se opusieron al golpe, entre ellos el General Alberto Bachelet, muerto por las secuelas de las torturas y el General Carlos Prats, asesinado en Buenos Aires. Muchos sufrieron tortura y el destierro o la cárcel).

Todo esto deja claro que no era fácil sobreponerse al terror, cuando el Presidente Allende en desigual combate ofrendaba su vida en La Moneda, cuando sus principales colaboradores y dirigentes de izquierda eran asesinados o confinados en Isla Dawson, cuando ya miles estaban recluidos en cárceles o campos de concentración y eran presa de la tortura y los juicios sumarios, cuando aparecían cadáveres flotando en el Mapocho o en ríos y lagos del sur, cuando los militares hacían allanamientos y razias nocturnas en las poblaciones populares, con toque de queda. Cuando estaban expropiados y acallados todos los medios de comunicación que pudieran informar la verdad y al contrario se difundían amenazas, bandos conminatorios, amenazas, o  se hablaba de falsos enfrentamientos, y se consideraba terroristas a los partidarios de la Unidad Popular.

Fue una lucha difícil y dramática. Los comunistas, al igual que militantes de otros partidos democráticos y de izquierda, nos vimos enfrentados a funcionarios y agentes del Estado, civiles y militares, sin escrúpulos, deshumanizados y capaces de ordenar y cometer asesinatos y las más terribles atrocidades. Se requirió de mucha decisión, valentía, dignidad, actitud aguerrida y consecuencia.

Así fue como fuimos parte fundamental de la lucha anti dictatorial.

No hay que olvidar que hubo más de 4 mil ejecutados políticos y detenidos desaparecidos en nuestro país, 45 mil torturados y detenidos por razones políticas, y cientos de miles de exiliados, relegados y despedidos de sus trabajos por su manera de pensar.

Fue en esa batalla decidida, junto al pueblo y los trabajadores, donde centenares de mujeres y hombres comunistas dieron su vida, más de quinientos forman parte de la trágica lista de ejecutados y detenidos desaparecidos. Son una muestra de que existió un terrorismo de Estado en una intención genocida y, al mismo tiempo, un ejemplo de lucha y consecuencia que no se podrá olvidar jamás.

El Partido se sobrepuso a esa tragedia, salió adelante e incluso más fortalecido con el ejemplo de nuestras queridas compañeras y compañeros. Ninguna persona honesta podría dejar de rendir homenaje y reconocer la lucha de esos mártires que llevaron adelante primero la resistencia y luego la política de rebelión popular, factores fundamentales en la desestabilización de la tiranía.

Entre ellos y ellas están los que desde el primer momento se pusieron al frente del partido en la clandestinidad, los que día a día fueron urdiendo la resistencia en la base social, los que cruzaban las fronteras, para mantener unido, al partido condenado al exilio, con el que resistía en Chile, para amalgamar en un solo haz su dirección y fuerza combativa.

Los que asumieron la política de rebelión popular y los que formaron parte de nuestra fuerza combativa, los que lucharon en solidaridad revolucionaria con otros pueblos y los militantes de otros partidos hermanos que cayeron en su afán de apoyar nuestra lucha. Todos ellos, hombres y mujeres, jóvenes o adultos son merecedores de nuestro homenaje más profundo, son los inolvidables e imprescindibles de nuestra historia y ejemplo para nuestras luchas de hoy con la frente en alto y el orgullo de ser comunistas. Están acá presentes Víctor Kot, Secretario General del PCA y Sebastián Ortiz, del CC del PC uruguayo, hijo de un detenido desaparecido, partidos que desafiando la operación cóndor nos ayudaron, incluso a costa de la vida de valiosos militantes.   (todos y todas estamos agradecidos de la solidaridad de pueblos hermanos).

Este sacrificio y esfuerzo de tantos miles de compañeras y compañeros le permitió a nuestro partido no solo sobrevivir, sino que seguir adelante, contribuyendo al fortalecimiento de la democracia y en la búsqueda de reformas transformadoras de beneficio social. Fuimos excluidos por mucho tiempo de poder participar plenamente en política, debió provocarse una crisis de la política de los consensos y del binominalismo, a raíz de las grandes movilizaciones de estudiantes y trabajadores el año 2011,  para que se abrieran nuevas perspectivas de encuentro y de convergencia política y social.

Al formar parte de la NM y en un esfuerzo unitario de diversas fuerzas políticas,  se lograron avances sustanciales como la gratuidad de la educación superior, la desmunicipalización de la educación pública, la carrera docente, el aborto en 3 causales, la creación de los ministerios de la Mujer y de las Culturas, la Reforma Laboral, la Reforma Tributaria, la regionalización y descentralización de la administración del estado, entre otras leyes y reformas.

En las últimas elecciones presidenciales sufrimos una derrota política electoral, que en ningún caso desaloja la posibilidad de proponerse nuevas reformas, en otras palabras la mirada estratégica hacia el futuro está abierta. Hay temas de envergadura que deberán abordarse bajo la actual administración, por ello valoramos altamente los puntos de coordinación entre  partidos que formábamos parte  de la NM, entre sus bancadas y también en algunos aspectos con integrantes del  Frente Amplio y otros partidos. No estamos llamando a conformar una coalición, sino que avanzar en la coordinación y convergencia tras objetivos comunes y generar la capacidad de enfrentar a la derecha ahora y en los próximos procesos electorales.

Hay que avanzar hacia una nueva convergencia social y política, de mayor cercanía con el pueblo, más amplia y diversa, no excluyente, con mayor capacidad de elaboración programática y de gestión, incluyendo una estrategia de desarrollo sustentable para Chile y la mayoría de las chilenas y chilenos.

Pero sin dejar de tener en cuenta temas pendientes: la anulación o transformación de la ley de pesca, la creación de una empresa estatal del Litio, el reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas y la creación del Ministerio y el Consejo de pueblos Indígenas, una reforma previsional que signifique un alza inmediata de las pensiones a los afiliados a las AFP y que propenda a su reemplazo, pasaje rebajado en el transporte de superficie para los adultos mayores y el cambio de la actual constitución hecha en dictadura por una generada democráticamente con la participación del soberano.

El actual gobierno, que ha tenido un inicio confuso de medidas y contramedidas, sigue conformando comisiones  a dedo, ajenas al parlamento, pero su producción de proyectos de ley ha sido muy pobre, al parecer tiene temor de ir a discutir al Congreso, donde se deben aprobar las leyes y que es donde se debe discutir porque están todas las fuerzas políticas representadas y donde las organizaciones sociales y expertos pueden opinar de cara al país en las audiencias. No tenemos ningún problema ni complejos para llegar a acuerdos en el Congreso, sobre proyectos que sean positivos para el país y si no es así, indudablemente votaremos en contra.

Lo claro es que Piñera está postergando la discusión de temas que son urgentes e importantes. Parece más interesado en alcanzar el liderazgo en las políticas intervencionistas en terceros países, lo que no es extraño si consideramos que representa a una derecha que usufructuó de la intervención norteamericana  para llegar al poder en Chile. Nada le impide que tenga una opinión, pero llevar adelante medidas punitivas contra otros pueblos, sin importar las consecuencias, no lo ameritan como el gran estadista que pretende ser.

Es verdad que en la derecha latinoamericana tiene el campo abierto. La impopularidad de Temer en Brasil lo tiene fuera de competencia. Lo mismo pasa con Macri, arrinconado por su política económica. El tercer pretendiente era Pedro Pablo Kuczynski de Perú, defenestrado por corrupción. No pretendemos darle consejo, pero en los tiempos que corren en nuestra América, lo mejor es propender a una política regional que impida la agudización de conflictos, en que prime el diálogo y que evite llegar a lo que se produjo en Chile el año 1973. Las consecuencias las conocemos de sobra.

Lo más probable es que en México gane López Obrador, un independiente progresista que se levanta como alternativa a sucesivos gobiernos de derecha. Y en Brasil, deben dejar en libertad a Lula Da Silva, candidato a la presidencia del partido de los trabajadores, al que todas las encuestas lo sitúan como el más posible ganador.

Compañeras y compañeros: como vemos, la lucha continúa, y el ejemplo de nuestros héroes y heroínas nos impulsan a seguir adelante.

Quisiera tener la capacidad para expresar todo el sentimiento de ustedes hacia nuestras compañeras y compañeros y nuestra admiración sin límites, así como el cariño y el afecto a sus familiares. Creo me supera la posibilidad de hacerlo con palabras. Por ello les solicito con todo respeto que nos pongamos de pie porque vamos a comenzar la parte central y solemne de este acto:

Hacemos hoy un justo homenaje a quienes ofrendaron su vida en esta batalla tan desigual, pero de objetivos tan preclaros que seguirán iluminando nuestra senda de lucha por siempre. Los nombres de los compañeros y las compañeras a quienes rendimos hoy homenaje son portadores de la mayor lealtad al pueblo, se transforman en un símbolo de la historia de nuestro partido y sus luchas y su forma de actuar consecuente. Por esta razón, el Comité Central con la aprobación unánime del XXV Congreso Nacional, resolvió otorgar la medalla Luis Emilio Recabarren, máxima distinción que otorga nuestro partido, a cada uno de los compañeros y compañeras militantes, detenidos desaparecidos y ejecutados, o caídos en combate. Creo representamos así el sentimiento de toda nuestra militancia.

 

Nos comprometemos a seguir vuestro ejemplo.

Nos comprometemos a nunca flaquear en la lucha por verdad, justicia y reparación.

¡Mil Veces Venceremos!




Homenaje a Gladys a 13 años: Emotivo momento y definiciones políticas de fondo

(Aporte fotográfico: Sergio Cárcamo y Ofic. Prensa PCCH)

Reviva transmisión acto y discurso central:

Transmision en vivo Aniversario de la partida física de nuestra compañera Gladys Marin

Posted by Partido Comunista de Chile on Sunday, March 4, 2018

 

El Presidente del Partido Comunista de Chile, Diputado Guillermo Teillier, realizó un contundente discurso político en el marco del homenaje a la destacada dirigente histórica de la colectividad Gladys Marín Millie. Acá su discurso íntegro:

Agradecer en primer término vuestra significativa presencia en este acto. Gladys se merece esto ampliamente. Venimos hoy a conmemorar un nuevo aniversario del fallecimiento de quien fuera la Presidenta de nuestro partido, querida compañera Gladys Marín Millie.

Siempre tendremos vívido el recuerdo de cómo el pueblo de Chile hizo honor a su valía, a su permanente actividad por la justicia social, los derechos humanos y por las demandas de los trabajadores.  Y lo hizo al acudir en masa a sus exequias y a uno de los funerales más concurridos de nuestra historia, al que asistieron centenares de miles de personas.

Desde temprano Gladys asumió papeles relevantes en la actividad política chilena. Ingresó a las Juventudes Comunistas en 1958. Fue elegida como su Secretaria General el año 1963. En 1965 fue elegida diputada por el segundo distrito de Santiago, reelecta en el año 1969 y en 1973, ejerciendo hasta el 11 de septiembre de ese año.

Le cupo un destacado papel en la campaña electoral que llevó al triunfo de la Unidad Popular con Salvador Allende en 1970 y en todas las tareas vinculadas al gobierno popular, promoviendo trabajos voluntarios de estudiantes y jóvenes trabajadores e incentivando el desarrollo de la cultura, el arte y la solidaridad como expresiones relevantes de la actividad juvenil. En ese período formó parte del Comité Central y de la Comisión Política del Partido Comunista.

 Con motivo del golpe de estado y el acoso de la dictadura, que amenazaba su vida, la dirección clandestina del partido determinó que debía salir del país. Debió asilarse en la embajada de Holanda, donde estuvo 8 largos meses antes de salir al exilio.

En el exterior su vida estuvo dedicada a denuncia, en organismos internacionales y en diversos países, los crímenes de la dictadura. Bregó incansablemente por la solidaridad en defensa de la vida de los perseguidos y para ayudar a la resistencia y la lucha contra Pinochet en Chile.

Precisamente en una de esas giras, mientras estaba en Costa Rica, supo de la detención de su compañero y esposo, Jorge Muñoz Poutays, hasta hoy detenido desparecido.

Sin duda alguna, podemos decir que Gladys, desde el momento mismo de su exilio, tenía en su corazón y en su pensamiento firmemente arraigado el sentimiento, el deseo, la idea, de la urgencia de volver al país, a lo suyo, a la lucha,  para terminar con la nefasta dictadura de Pinochet.

Logra reingresar clandestinamente,  el año 1978, en compañía de otros compañeros y compañeras, a pesar de las dudas de la conveniencia de tal paso, por parte de la dirección exterior, que temía por sus vidas; recordemos que habían caído dos direcciones del PC, que estaba en plena vigencia el plan Cóndor que había significado la detención, muerte o desaparición de valiosos compañeros que trataban de ingresar al país y que ya había miles de víctimas, por el genocidio, las ejecuciones, la tortura, las desapariciones de detenidos.

Desde ese año queda a cargo del equipo clandestino de dirección interior del partido (EDI), hasta el regreso de Luis Corvalán, Secretario General del PC en el año 1983.

Sería largo referirse a todo el período de dictadura, el período más intenso, dramático, forjador de conciencia y experiencia de lucha y entrega del Partido Comunista de Chile, en la que muchos ofrendaron su vida y muchos otros y otras estuvieron dispuestos a asumir todos los riesgos. Nunca podríamos dejar de recordar ni homenajear a quienes supieron resistir y luchar, a quienes asumieron la política de rebelión popular y estuvieron junto al pueblo en las grandes protestas.

La dictadura ha sido una parte trágica de nuestra historia patria, pero no es una historia que haya quedado en el pasado. La herida abierta por la secuela de crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura aún está abierta y sigue vigente, por más que algunos se empeñen en ocultarla tras un velo de impunidad.

¡Jamás permitiremos el olvido y la injusticia!

Gladys, que asumió en 1994 la secretaría general del partido, sostuvo una batalla permanente por la verdad y la justicia. En 1998, hace 20 años, presentó la primera querella contra Pinochet, que acogió el Juez Juan Guzmán Tapia y rompió el statu quo imperante de que no se debían abrir querellas contra Pinochet, no sólo abrió la posibilidad de encausar por delitos de lesa humanidad al tirano, que se salvó de la cárcel aduciendo un dudoso y oportuno estado de demencia senil, sino que abrió las puertas para muchas otras querellas, para investigar, enjuiciar y sentenciar a muchos violadores de derechos humanos que se mantenían impunes.

Cuántas veces no vimos a Gladys enfrentada a la represión por expresar sus ideas. Muchas veces fue denigrada en su integridad física, en plena transición a la democracia, por las fuerzas policiales. Pero ella siguió adelante, digna y firme.

Gladys demostraba una tremenda vitalidad y fuerza en la lucha, por ello cuando el 25 de septiembre de 2003 ella misma nos comunicó que padecía un tumor cerebral, todos en el partido sentimos una inmensa y genuina angustia.

Es que Gladys dio también la batalla por la unidad del partido tras el derrumbe del socialismo soviético, cuando existió un serio peligro de su división o incluso su desintegración, como se lo propusieron algunos de los que creyeron era el fin de nuestra ideología y que era imposible la presencia de un partido comunista, con sus características actuales, en Chile. Eran además, los tiempos en que el partido estaba excluido de participar en el parlamento.

La gran incógnita sobre la que especulaban algunos ideólogos de derecha era si el PC podría seguir adelante sin Gladys.

Fue ella misma la que nos ayudó a seguir adelante. Con su notable entereza en medio de su grave enfermedad, con sus discursos, sus entrevistas y sus apreciaciones sobre las situaciones políticas que debería enfrentar el partido.

Y aquí estamos, de nuevo, los comunistas, su partido, rindiéndole homenaje en un nuevo momento crucial de nuestra historia.

Durante mucho tiempo se especuló por parte de la derecha y también algunos sectores de izquierda, que el PC había roto con los postulados de Gladys. Eran dardos dirigidos a debilitar la unidad de acción de los comunistas y conjeturas absolutamente falsas. Y quisiera demostrarlo. En el programa de la Candidatura presidencial de Gladys Marín, presentado el año 1999, y que tengo en mis manos, están establecidos varios de los objetivos programáticos de nuestro partido, muchos de los cuales se venían discutiendo incluso bajo la dictadura.

Los invito a leer este programa, desde luego con la mirada de hoy, pero les aseguro que se encontrarán con un programa que en buena parte hemos contribuido a concretar con nuestra participación en el gobierno de Michelle Bachelet, está establecido como propuesta ya en el año 1999.

  • Descentralización del país con elección de las autoridades regionales y autonomía relativa.
  • Cambio del sistema Binominal por uno proporcional.
  • Reforma al sistema educacional: fin del copago, gratuidad y calidad, desmunicipalización, carrera docente, desarrollo de salas cunas y jardines infantiles.
  • Creación del ministerio de las culturas, el patrimonio y las artes.
  • Igualdad de derechos para la mujer, fin a la violencia intrafamiliar (incluso nuestro gobierno fue más lejos con la creación del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género).
  • Despenalización del aborto.
  • Reconocimiento de la diversidad sexual.
  • Reforma Tributaria, que eleve la carga tributaria a las utilidades devengadas de las empresas.
  • Perfeccionamiento de los derechos laborales.

Estos son algunos de los puntos logrados, que evidentemente nos proponemos defender ante cualquier intento de deformarlos o vulnerarlos en sus contenidos.

Pero faltan otros que el gobierno que termina dejó a medio camino o pendientes y que estaban en ese programa de la candidatura presidencial de Gladys en 1999:

  • El cambio de la Constitución de Constituyente y plebiscito.
  • El reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas.
  • Un sistema previsional tripartito.

Nuestro programa de 1999 es mucho más completo y se refiere a temas como el papel del estado, la defensa de nuestras riquezas naturales, la industrialización del país: no por nada hemos insistido tanto en la creación de una empresa estatal del litio o en la anulación de la ley de pesca, en la protección de nuestra biodiversidad y del medio ambiente. Temas candentes como los de salud, vivienda y delincuencia. Cambios en el financiamiento de la defensa nacional, eliminando el traspaso del 10% de las ventas de CODELCO.

 

En política internacional, se postulaba ya una política internacional soberana del estado chileno, basada en la autodeterminación de los pueblos y la no injerencia, nuestro rechazo a las políticas norteamericanas propiciadoras de golpes de estado o intervención militar directa. Planteamos el diálogo en vez del conflicto y la generación de confrontaciones violentas.

El peligro de intervención norteamericana es hoy algo real.

Sobre Venezuela nuestra posición es contraria a la injerencia extranjera, a los propósitos de intervención militar o de golpe de estado que plantea Trump, cuyas consecuencias pueden ser desastrosas. Somos contrarios al bloqueo económico y financiero que impone el gobierno norteamericano y que sólo perjudica al pueblo de Venezuela, al generar desabastecimiento de alimentos y medicinas.  Hemos sido firmes partidarios de un diálogo que evite la confrontación violenta que indudablemente pone en peligro la vigencia de los derechos humanos. Si bien es cierto este diálogo ha fracasado, esperamos se den nuevos momentos y espacio para ello.

No sólo nos preocupa lo que ocurre en Venezuela, también lo que ocurre en Brasil, ante los intentos de militarización y el sometimiento de la voluntad popular y las maniobras para impedir que Lula sea candidato a la presidencia de la república. Nos preocupa la creciente oleada de asesinatos de dirigentes sociales que se cometen en Colombia, tras el acuerdo de Paz. Y nos preocupa la terrible escalada de crímenes, la delincuencia y el narcotráfico en México.

Rechazamos el bloqueo económico de Estados Unidos a Cuba y la cavernaria imposición de sanciones a diversos países.

Es de esperar que los procesos electorales que se llevarán adelante en Colombia, México, Venezuela, Brasil, entre otros, ayuden a clarificar las situaciones de crisis en nuestro continente, que se ha visto enfrentado a una contraofensiva de la derecha, que ha desperfilado los avances producidos en la integración de la región.

Todo esto lo he querido expresar para reafirmar que no ha existido ruptura ni con los planteamientos de Gladys, ni con la línea trazada por el partido en su propósito de más democracia, más igualdad, más participación del pueblo y mayor injerencia del estado en el desarrollo de Chile.

Al contrario, al realizar el año 1996 el llamado a la Concertación para ir a un pacto instrumental que permitiera modificar el sistema electoral, la constitución y las leyes laborales, estaba adelantando una estrategia y una táctica de largo alcance, aunque en ese momento no fue acogida por la Concertación. Fue el imperativo de las luchas políticas y sociales la que vino a imponer la necesidad de avanzar tras estos y otros objetivos.

Tenemos una política clara establecida en el tiempo y no la vamos a desvirtuar. Cuando se dice que en la última elección presidencial sufrimos una derrota político electoral, es verdad. Pero no hemos sufrido una derrota estratégica, al contrario, hemos avanzado notablemente en nuestros propósitos de cambios y están abiertas todas las posibilidades para seguir avanzando.

Hemos recorrido un camino tras estos y otros objetivos programáticos con los partidos de la ex concertación y también lo hicimos con partidos y movimientos que hoy están en el frente amplio y no vemos que exista un muro que obstaculice las posibilidades de acuerdos sobre diversas materias, incluyendo los futuros procesos electorales. Vemos con mucha satisfacción, los encuentros y conversaciones bilaterales que se han realizado en enero y febrero y especialmente la búsqueda del acuerdo para conformar la mesa de la Cámara de Diputados.

Nuestro partido hará todos los esfuerzos necesarios para avanzar en unidad de las fuerzas progresistas de centro y de izquierda. Si alguien busca diferencias, es indudable que las encontrará porque somos fuerzas diversas, pero ello no puede ser obstáculo ante el desafío que se nos presenta ante el país y el pueblo de Chile.

Del mismo modo contribuiremos a que las demandas del mundo social se manifiesten en mayores grados de participación y convergencia unitaria.

Hoy cuando subsiste la desconfianza en la política y en las instituciones. Cuando se develan actos de corrupción que cruzan a partidos políticos, instituciones del estado y grandes empresas. Cuando por acción propia se deslegitima la función policial o la acción de la justicia. Cuando somos testigos de posturas ambiguas, de resguardo de intereses individuales por encima del interés colectivo, reivindicamos la estatura política, el compromiso audaz y la consecuencia ética de Gladys, que se constituye en un ejemplo para todos nosotros.

Está claro que nuestro camino de lucha por más cambios democráticos y de justicia social está trazado y en ello Gladys jugó un papel relevante.

La dejamos en el Cementerio General justo un 8 de marzo, el día internacional de la mujer trabajadora. Un trascendente momento para recordarla y para hacer honor a su ejemplo de lucha.

¡Con Gladys mil veces venceremos!

Guillermo Teillier del Valle

Presidente PCCH

 

Recoleta, marzo 4 de 2018

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La significativa presencia de Embajadores, mundo de los DD.HH. y la Jota que dijeron presente en la romería por Gladys …. (fotos gentileza Sergio Cárcamo)

 

CUBA

Compañero

Jorge Néstor Lamadrid Mascaro

Embajador República de Cuba en Chile

 

 VENEZUELA

Señor

Arévalo Enrique Méndez Romero

Embajador República

Bolivariana de Venezuela en Chile

 

EL SALVADOR

Señor

Víctor Manuel  Valle  Monterrosa y esposa

Embajador de El Salvador en Chile

 

VIETNAM      

Señor

Nguyen Ngoc Son

Embajador República Socialista de Vietnam en Chile

Acompaña Sr Vinh Nguyen, Asistente Embajador

 

NICARAGUA (entregó sus excusas  por encontrarse delicada de salud)

Señora

María Luisa Robleto Aguilar

Embajadora de Nicaragua en Chile

 

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(Vía elsiglo.cl)

Homenaje a Gladys y reafirmación de la línea del PC

Teillier enfatizó: “Nuestro camino de lucha por cambios democráticos y de justicia social está trazado y en ello Gladys jugó un papel relevante”.

 

Equipo ES. Medio millar de personas participaron en el homenaje a la líder del Partido Comunista de Chile (PC), Gladys Marín, en el décimo tercer aniversario de su fallecimiento. La actividad político-cultural se efectuó en el Zócalo de Recoleta con la presencia de militantes y dirigentes del PC y de las Juventudes Comunistas (JJCC), parlamentarios, alcaldes y concejales, dirigentes sociales y sindicales, familiares de Gladys y ciudadanos que concurrieron a recordar la trayectoria de quien fuera secretaria general de las JJCC, presidenta y secretaria general del PC, parlamentaria y luchadora social.

Gladys Marín murió el 6 de marzo de 2005, víctima de un cáncer, y sus multitudinarios funerales se efectuaron el 8 de marzo de ese año. Este domingo 4 de marzo, junto con el acto organizado por el PC, también se realizó una romería hacia su tumba, en el Cementerio General, donde estuvieron familiares de la dirigenta comunista y personeros de la colectividad de la hoz y el martillo.

En el acto en el Zócalo de Recoleta, el único orador fue Guillermo Teillier, presidente del Partido Comunista, que en parte de su discurso enfatizó que “está claro que nuestro camino de lucha por más cambios democráticos y de justicia social está trazado y en ello Gladys jugó un papel relevante”.

Sostuvo que “hoy cuando subsiste la desconfianza en la política y en las instituciones. Cuando se develan actos de corrupción que cruzan a partidos políticos, instituciones del Estado y grandes empresas. Cuando por acción propia se deslegitima la función policial o la acción de la justicia. Cuando somos testigos de posturas ambiguas, de resguardo de intereses individuales por encima del interés colectivo, reivindicamos la estatura política, el compromiso audaz y la consecuencia ética de Gladys, que se constituye en un ejemplo para todos nosotros”.

Teillier recalcó, después de hacer una síntesis de las acciones y planteamientos del PC en los últimos años, que “no ha existido ruptura ni con los planteamientos de Gladys, ni con la línea trazada por el partido en su propósito de más democracia, más igualdad, más participación del pueblo y mayor injerencia del Estado en el desarrollo de Chile”.

Consultado por la prensa -después del acto político-cultural-, respecto a objetivos hacia adelante, después del término de este Gobierno de la Nueva Mayoría, el presidente del PC indicó que quedaron algunas cuestiones pendientes y que el propósito de los comunistas es de avanzar a largo plazo en objetivos sociales y democráticos, en temas como nueva Constitución, reforma previsional profunda, garantizar derechos de los pueblos originarios y asegurar educación y salud a la inmensa mayoría de la población.

En ese marco, Teillier indicó que al PC le interesa llegar a acuerdos con el amplio abanico de organizaciones de centroizquierda, y que eso no necesariamente pasa por una coalición, sino por acuerdos programáticos concretos y acuerdos electorales sobre todo para derrotar a la derecha y garantizar una representación progresista y popular; por ejemplo, frente a las elecciones de gobernadores y municipales.




Encuentro Programático: Discurso del senador Alejandro Guillier en el Teatro Caupolicán

DISCURSO PROGRAMÁTICO

SENADOR ALEJANDRO GUILLIER

TEATRO CAUPOLICÁN

11 DE JUNIO DE 2017

Chilenas y chilenos, amigas y amigos:

Estoy aquí compartiendo con ustedes en esta magnífica fiesta democrática, después de haber iniciado desde hace ya varios meses un recorrido por Chile, cuyo único norte ha sido escuchar a la gente, mirarlos cara a cara, saber de sus sueños, de sus temores, recoger sus ideas y compartir.

Este ejercicio maravilloso de construcción social fue derivando con el correr de los meses en un importante aporte para entender Chile, de donde viene, donde estamos y hacia adonde debemos caminar, todos juntos, con una mirada compartida.

Lo he repetido mil veces. Durante este recorrido se ha ido articulando una gran red de independientes que con entusiasmo han aportado su visión sobre los temas que interesan a los chilenos.

En este dinámico proceso, comprendí a cabalidad que un Programa de Gobierno es ante todo un proceso de construcción social, cultural y política. No sólo son ideas entregadas por expertos sino que son ante todo ideas movilizadoras que construyen un sentimiento de pertenencia, de comunidad y que, por ende, movilizan en la buena política.

Con ello, estamos haciendo un cambio en el paradigma de las políticas públicas: estamos permitiendo que éstas sean entendidas como propias, colocando a las personas en el corazón de las mismas.

Yo estoy aquí por esa fuerza movilizadora que representa a los miles de independientes que aceptaron este desafío y que se sumaron a ser parte de un proyecto colectivo.

Esa fuerza movilizadora derivó con el correr de los meses en Propuestas Programáticas. Son cientos los documentos, minutas y notas que mi equipo tuvo a la vista para construir las bases programáticas que hoy les estamos presentando.

Como todo proceso de construcción social, sigue en desarrollo y seguirá así hasta que el documento final identifique mayoritariamente a todos aquellos que hoy están apoyando con entusiasmados la idea cada vez más real de poder llevar a la Moneda a un independiente, como son los millones de chilenos.

Agradezco que los partidos políticos se hayan sumado a esta candidatura, y agradezco que al igual que ese mundo independiente, ustedes estén aportando en la construcción de nuestro programa de gobierno.

Reconozco la generosidad de los partidos que se abrieron a escuchar a la gente y a poner a sus mejores cuadros a trabajar y a darle validez técnica a estas propuestas que tienen un origen ciudadano y que hoy están validadas políticamente.

¡Ustedes los representan a todos!

¡Gracias por estar acá!

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En los próximos días nos volcaremos a una nueva etapa. Volveremos a los caminos de Chile a seguir conversando con la gente; escuchando sus propuestas e inquietudes de modo de llegar a la fase final de nuestra campaña con un sólido programa de gobierno que interprete a las regiones e interpele a millones de chilenos.

Aquí están asentadas las bases de la gobernabilidad, de los límites de lo posible, de las promesas que podremos cumplir para ir avanzando en esta mirada larga de país a la que queremos aportar desde el progresismo, incorporando a los sectores de centro y de  izquierda.

Aquí está mi compromiso con todos ustedes.

¡Debemos hacer de nuestras ideas y de nuestra unidad, los primeros elementos movilizadores de nuestra candidatura presidencial!

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Somos muchos los que estamos reunidos hoy aquí.

Veo aquí la diversidad de nuestra Patria: mujeres empeñosas, jóvenes creativos, nuestros mayores, trabajadores, profesionales, las madre, los ancianos que guían. También veo inquietudes y causas, ambientalistas, animalistas, el respeto por la conquista de los derechos de la diversidad sexual, la lucha por la integración de quienes tienen capacidades diferentes, el orgullo de los pueblos originarios, la dignidad de las mujeres.

Está mi familia, mi esposa Cristina, y mis hijos Andrés, Cristóbal y Alejandro. Está el espíritu de mi madre María Raquel y el de mi padre, Canito, que me enseñaron a respetar y amar esta Patria.

Mi familia no son solo ellos, son todos ustedes. Somos todos los chilenos que habitamos esta gran casa llamada Chile.

Esta gran familia también incluye a los chilenos que viven fuera de nuestras fronteras, porque vivan donde vivan, siempre seguirán siendo chilenos.

Somos también una nación que acoge al forastero. Chile se multiplica y engrandece con los que llegan y se quedan, con los que han venido y siguen viniendo en búsqueda de nuevos horizontes y mejor futuro aportando a la diversidad de idiomas, culturas y costumbres.

¡Chile también crece y se hace mejor con ustedes!..

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Aquí, en este mismo lugar hace ya 37 años, un 27 de agosto de 1980, en plena oscuridad de la dictadura, el presidente Eduardo Frei Montalva, le habló al país invitándolos a colocar la Unidad por sobre las diferencias para la construcción del futuro de Chile.

Juntos hemos luchado por libertades que nuestras sociedades han incorporado en su diario vivir, hemos generado grandes cambios en nuestras costumbres y modos de convivencia.

Desde este Chile nace esta opción presidencial.

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Ante todo, soy un chileno que ama a su país.

Soy provinciano de clase media como la mayoría. Nací y crecí en regiones. Estudie y trabajé en el Norte Grande, soy de allá y me siento de todas las regiones.

Me gusta proteger y que me protejan. Me gusta que nos protejamos los unos a los otros, que nos preocupemos del hermano, del vecino, que ayudemos al menos favorecido y  que al más favorecido no se le suban los humos a la cabeza y que no abuse.

Un ser humano con aciertos y errores, un hombre de familia, de la familia chica y de la gran familia chilena.

Y también me gusta la sobriedad, la solidaridad y la sencillez. La sobriedad en el hacer y en el decir. La solidaridad en el emprender, y sobre todo la sencillez en el actuar.

¡El estar aquí hoy sólo se lo debo a ustedes!

Son ustedes quienes han creído que una persona común y corriente, puede representarlos y conducir un proyecto colectivo, mayoritario que haga de nosotros un mejor país para todos.

Hace unas semanas buscando firmas en el Puerto de San Antonio en una tarde muy lluviosa tuve oportunidad de conversar con unos pescadores; uno de ellos me dijo al pasar algo tan simple pero tan profundo que me hizo entender la naturaleza de nuestro desafío:

“Si mis hijos se educan, Chile será más educado”.

Extrapolemos esta enseñanza:

Todos necesitamos a Chile, Y Chile nos necesita a cada uno de nosotros.

¡Debemos cuidar  Chile!

Este Chile que nos pertenece es grande, fértil, generoso. Pero también es duro y caprichoso. Le gusta moverse y remecerse, tiene paisajes que se encabritan y lanzan fuego, vientos, torrentes de agua, lluvias inclementes.

Sabemos de las consecuencias de ese daño sistemático al medioambiente que significa el Calentamiento Global. Somos uno de los países más afectados del mundo: No dejaremos que Chile se sume a una mirada economicista y conservadora, que pretende anular el esfuerzo que muchos hacen en todas partes para detener el daño a nuestro planeta.

Vamos a cumplir los compromisos de Paris para frenar el cambio climático. Nuestro compromiso es reducir en un 30% las emisiones de gases de aquí al año 2030. Nos esforzaremos por anticipar esa meta.

………

Amigas y amigos.

Ustedes saben que estaba disponible a participar en primarias. Sin embargo, ello no fue posible. Se generó un nuevo escenario donde decidí mantener mi calidad de independiente pero con domicilio conocido en el progresismo. Ello se debe a mi convencimiento de que es necesario y positivo para el gobierno que queremos hacer el mantener esta condición.

Habría sido fácil inscribirme en un partido de los que me apoyan y de esa manera oficializar esta candidatura.

Pero habría sido falso.

¿En cuál partido podría inscribirme?

¡Todos son imprescindibles para hacer un buen gobierno!

Por todo eso que soy, siento, pienso y quiero, decidí hace unas cuantas semanas dar una señal consecuente, movilizadora para mí y para todos: validar esta opción presidencial desde la ciudadanía, buscando las firmas para la inscripción de esta candidatura.

¡Estamos con determinación obteniendo las firmas de miles de chilenas y chilenos que creen en nuestro proyecto!

¡Y después iremos juntos con los miles que movilizaremos a buscar los votos para entrar con millones de compatriotas a La Moneda y así seguir construyendo un Chile más Justo, integrado y participativo que siga trabajando por superar las desigualdades!

Los partidos políticos reunidos aquí son una expresión legítima y representativa del trabajo de cientos de miles de mujeres y hombres preocupados y activos, reflexivos, propositivos. Actores fundamentales de nuestra vida en sociedad.

Yo me siento deudor, partícipe y representante de todos ellos.

Quiero recordar aquí a los ciudadanos de Ñuble que ya en enero de este año me entregaron en un alegre encuentro sus proposiciones para la creación de Ñuble Región.

Es ése el sentido que deseo imprimir a nuestro futuro gobierno.

Este es un proceso abierto para ser además perfeccionado.

No perdamos el foco de nuestra acción política: es en el hogar, es en el barrio, en nuestras regiones: de lo micro a lo macro, de adentro hacia fuera. Es de abajo hacia arriba donde debe estar el foco de nuestra preocupación y trabajo.

Allí está la clave para construir un mejor país.

Por ello, me comprometo ante ustedes a trabajar sin descanso en configurar una gran alianza social y política que nos permita trazar un rumbo de largo aliento, que vaya más allá de un período de gobierno, y que tenga una mirada grande de Chile con claros objetivos para los próximos 20 o 25 años.

¡Esta es la tarea pendiente del centro y de la Izquierda hoy en Chile! Este es el camino y lo vamos a recorrer.

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Los conservadores nos critican y nos atacan por ello. Porque no creen en las personas, porque se acostumbraron a hacer política en espacios cerrados.

Eso demuestra la validez de nuestro proyecto.

Esas minorías  temen a la incorporación de la ciudadanía a la toma de decisiones, a que más chilenos sean sujeto y no solo objeto de las medidas de gobierno, a que los independientes unidos a los partidos progresistas profundicemos y perfeccionemos las reformas que inició el gobierno de la Presidenta Bachelet.

¡No habrá mirada atrás!

¡Mejorando lo que haya que mejorar, vamos a fortalecer y profundizar las reformas que están en curso e iniciaremos otras que las familias chilenas necesitan!

¡Eso es lo que está en juego en la próxima elección presidencial!

Si nuestros adversarios de siempre nos siguen atacando, podemos tener la certeza de que avanzamos.

Si callan, si nos elogian, deberemos preocuparnos.

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En los últimos meses he tenido oportunidad de conversar con buenos amigos. Entre ellos, con Pepe Mujica y Massimo D’ Alema. Con ellos compartí un diagnóstico: La globalización genera ganadores y perdedores.

Por ello seguiremos profundizando la AGENDA 20/30 sobre Desarrollo Sostenible aprobada por Naciones Unidas en septiembre de 2015 y ratificada por el gobierno de la Presidenta Bachelet.

Mi gobierno hará suyo este acuerdo internacional en materias  tan relevantes como la seguridad alimentaria, una vida sana y una educación de calidad; igualdad de género; asegurar el acceso al agua y la energía; crecimiento económico sustentable; adoptar medidas urgentes contra el cambio climático; promover la paz y facilitar el acceso a la justicia.

En las conversaciones de Chile con el mundo vamos a instalar estos nuevos temas que marcan la agenda progresista de la globalización. Tenemos mucho que aportar y mucho que aprender, especialmente con los países de nuestra región.

BASES PROGRAMATICAS DEL FUTURO GOBIERNO

Nuestro desafío es grande: Le vamos a proponer al país un proyecto del progresismo para los próximos 25 años.

¡Queremos ver a Chile jugando en las grandes ligas!

Permítanme destacar algunos enunciados de las Bases Programáticas que hoy entregamos como catalizador de este proceso de conversación.

UNA NUEVA ECONOMÍA

Chile debe volver a ser líder del desarrollo en América Latina, pero para ello no basta seguir haciendo más de lo mismo.

 El modelo de economía rentista basada en las materias primas tocó los límites de sus posibilidades. Vamos a avanzar hacia una economía más diversificada y basada en la innovación y en las cadenas de valor

   Este salto al siglo XXI debe alcanzar a todos los chilenos. Es deber del Estado asegurar las condiciones para que esta revolución sin precedentes en el desarrollo del conocimiento y de las tecnologías digitales llegue a todas las familias.

Vamos a desarrollar un potente programa de inversión en infraestructura productiva y de conectividad.

Movilizaremos recursos para el financiamiento de un macizo Plan de Infraestructuras, llevando la actual tasa de inversión desde el 2.2% al 4% del PIB. El financiamiento de este esfuerzo llevará gradualmente la inversión pública al 2,5% del PIB, mejorando la infraestructura social y la calidad de vida de los sectores más vulnerables.  El 1,5% restante surgirá de reforzar las diferentes modalidades de alianza público-privada en las que el país tiene experiencia y a las que habrá que hacer las modificaciones que los tiempos demandan.

Trabajaremos en un una red nacional de transporte interurbano; ampliaremos la red de Metros y Tranvías en Santiago, Valparaíso, Concepción y Antofagasta; haremos que la “ley espejo” se note efectivamente en mejoras en el transporte en regiones; tomaremos rápidamente la decisión de construir el puerto de gran escala en el Pacífico sur; avanzaremos en la conectividad con Argentina, impulsando la pronta inversión en los pasos cordilleranos.

Impulsaremos la revolución de las energías limpias y renovables, para entregar energía más barata a las empresas y a las familias. Promoveremos el distrito tecnológico solar, con cadenas de valor que vinculen la construcción de paneles solares con las manufacturas, tecnologías, ingeniería y servicios. Haremos lo mismo en el caso del litio, aprovechando que los avances en baterías de litio reducen el costo de almacenar energía.  Usaremos crecientemente esa energía eléctrica en el transporte público, reduciendo la contaminación y  favoreciendo un desarrollo sostenible.

Llegaremos al 2050 con un 90% de nuestra matriz eléctrica con fuentes renovables. En el mediano plazo, nos pondremos la meta Energía 30-30, 30% de componente renovable para el 2030.

Agregaremos más equidad en las tarifas a lo largo de todo Chile. En las 20 comunas donde más se genera energía en nuestro país, los hogares pagarán la mitad del promedio nacional en sus cuentas de luz.

Mejoraremos las luminarias públicas led, con una fuerte renovación tecnológica, instalando  400.000 luminarias, cubriendo en una primera etapa casi el 20% del país. Esto significará  ahorro para los municipios, más seguridad ciudadana y contribución al medioambiente.

Incentivaremos los vehículos movidos por electricidad, comenzando por el transporte público, disminuyendo la contaminación e incentivando a la industria del transporte a un camino más sustentable. Esto abre una oportunidad para potenciar la industria del litio, componente principal para las baterías de vehículos eléctricos.

Vamos a impulsar la revolución digital y de las telecomunicaciones para ingresar en serio al siglo XXI.

Aumentaremos el ancho de banda y masificaremos el acceso a Internet de alta velocidad. Promoveremos el uso productivo de la telefonía móvil en políticas públicas y empresas, estimulando la productividad y mejorando la calidad de la gestión pública. Llevaremos wifi a más plazas y servicios públicos del país. Estimularemos la telemedicina e iremos a la digitalización del estado, los municipios y las pymes.

Trabajaremos en la construcción de la fibra óptica entre Puerto Montt y Punta Arenas y también en aquella que vinculará a América del Sur con China, a través de nuestro país. Con base en esas inversiones, podremos constituirnos en la plataforma digital del Cono Sur, estimulando comercio e inversiones con Asia Pacífico, estrechando vínculos entre la Alianza del Pacífico y Mercosur.

Apoyados en esa digitalización, trabajaremos en la reforma del estado, haciéndolo más eficiente, transparente y descentralizado; apoyaremos la modernización en la gestión de los gobiernos municipales y regionales; daremos un impulso productivo a las pymes y favoreceremos variadas formas de participación a nivel comunal, regional y nacional.

Avanzaremos también en una minería de cero emisión y con proveedores de clase mundial; en nuestro potencial agro-alimentario y en alimentos funcionales; en exportación de servicios globales; en el turismo sustentable y de intereses especiales.

En esta estrategia ocuparán un lugar central las pymes. Generaremos una batería de instrumentos que favorezcan su financiamiento, la innovación y la capacitación, y les aseguren una relación equilibrada con las grandes empresas. Para ello, entre otras cosas, fortaleceremos la competencia en el Sistema Financiero y buscaremos mejorar el acceso a financiamiento de la Micro y Pequeña Empresa, individual y/o asociativo, reforzando el rol del Bancoestado en este tema.

Crecimiento, estabilidad macroeconómica y responsabilidad fiscal es parte de mi compromiso. Sobre esa base, recuperaremos el crecimiento con las medidas ya planteadas. Adicionalmente, aceleraremos la ejecución de las obras públicas presupuestadas; abordaremos un Plan Nacional de Infraestructura y Logística, en diálogo con las cámaras respectivas, dando inicio a una alianza público-privada de largo plazo. Para ello, agilizaremos la puesta en marcha del Fondo de Infraestructura. Agilizaremos también las concesiones y las decisiones ambientales en los grandes proyectos, sin reducir el celo por la protección ambiental

También fortaleceremos las exportaciones de servicios, el apoyo a los programas CORFO de especialización Inteligente