Importantes reuniones sostuvieron en Cuba dirigentes del Partido

(Por Natacha Figueroa González / Periodista). El presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, hizo un primer análisis del viaje que realizaron a Cuba los máximos líderes de la colectividad a principios de este mes.

Tres representantes del PC chileno: su presidente, Guillermo Teillier; el secretario general, Lautaro Carmona; y la ex ministra de la Mujer y Equidad de Género, Claudia Pascual arribaron a la isla en un momento histórico, ya que hace menos de un mes asumió como nuevo jefe de Estado Miguel Díaz- Canel. Asímismo, las fechas coincidieron con la conmemoración del día internacional del trabajador, jornada que destaca en Cuba por su masividad y que este año, sólo en La Habana, alcanzó las 900 mil personas marchando en la Plaza de la Revolución.

El timonel del partido chileno aseguró que aceptaron una invitación, que había sido extendida hace un tiempo por Raúl Castro, y que quisieron ahora concretizar para conocer el actual momento político de la Isla. Junto con esto, sostuvo que viajaron a Santiago de Cuba para rendir un sentido homenaje a Fidel Castro y  José Martí.

 

La visita que tenía por objetivo entablar conversaciones para conocer sobre realidad actual y política del país en este proceaso de cambio de mando, junto con intercambiar visiones de lo que ocurre en América Latina y El Caribe,  finalmente concluyó en el latente bloqueo y la confrontación mundial que lleva adelante el Presidente Estados Unidos, Donald Trump. Así lo declaró Guillermo Teillier, que además enfatizó sobre el rol que ha tenido el pueblo cubano, pues según su apreciación son los quehoy mantienen de pie a Cuba a pesar de las trabas económicas.

 

Este viaje y la participación en los actos del 1º de mayo, dio espacio para que algunos medios nacionales y representantes de partidos de derecha, fundamentalmente de la UDI,  criticaran al gobierno cubano comparándolo con una dictadura. Guillermo Teillier respondió recordándoles el origen de la revolución cubana.

 

Conjuntamente, la delegación del Partido Comunista de Chile se reunió con el Canciller Bruno Rodríguez y con José Ramón Balaguer, jefe del Departamento Internacional del Partido Comunista de Cuba. Además, tuvieron un encuentro con Ana María Machado, vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular; y con la Secretaria General y directivos de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC).




Delegación del Partido visita Cuba y son invitados a multitudinaria conmemoración del 1º de mayo

Actividades de Guillermo Teillier, Lautaro Carmona y Claudia Pascual en La Habana.

(Vía Equipo ElSiglo.Cl). Comenzaron las actividades en Cuba de los dirigentes del Partido Comunista de Chile (PC), Guillermo Teillier, Lautaro Carmona y Claudia Pascual, país al que viajaron el fin de semana pasado.

El presidente, secretario general e integrante de la Comisión Política del PC, respectivamente, participaron la mañana de este martes en el multitudinario acto del 1 de Mayo por el Día Internacional de los Trabajadores, realizado en la Plaza de la Revolución en la capital habanera.

Así también, Teillier, Carmona y Pascual se reunieron con José Ramón Balaguer, jefe del Departamento de Relaciones Internacionales y miembro del Secretariado del Partido Comunista de Cuba (PCC), con quien trataron temas de Chile y Cuba, y de la situación en América Latina.

Tuvieron asimismo, un encuentro con Ana María Machado, vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular en el remozado y restaurado edificio del Capitolio, nueva sede del Parlamento cubano.

Guillermo Teillier, Lautaro Carmona y Claudia Pascual fueron recibidos por la Secretaria General y directivos de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC).

La delegación del PC realiza una visita a Cuba a invitación del PCC y permanecerá en ese país hasta finales de esta semana.




Compartimos comunicado que nos ha hecho llegar el FSLN sobre la situación de la hermana República de Nicaragua

Por la presente queremos compartir con ustedes información sobre los sucesos ocurridos en nuestro país en estos días:

Como es sabido, fuimos atacados por una ofensiva violentísima que estuvo a punto de incendiar el país en lo que fue una especie de guarimba generalizada, o sea que a diferencia de Venezuela, los actos violentos de protesta y demás acciones no se circunscribieron a determinadas zonas, sino que fue en todas partes, más al estilo de los alzamientos ocurridos en medio oriente.

Es importante señalar que como ustedes saben, los partidos políticos de derecha en Nicaragua no tienen ni de cerca la fuerza y capacidad organizativa requerida para provocar tal situación, pero obviamente una vez creada, ellos aprovecharon para sacar réditos políticos.

Pero antes de seguir es importante referirnos al trasfondo del asunto. La seguridad social en Nicaragua ha sido uno de los aspectos en que más logros hemos alcanzado en el mejoramiento de las condiciones de vida del pueblo. La cantidad de beneficios de los asegurados y la cobertura de dichos beneficios a la población aumentaron exponencialmente con el regreso del sandinismo al poder en 2007, lo que ocasionó una situación económica crítica en el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), que es la institución estatal a cargo de este tema.

Ante tal situación, el FMI y le empresa privada organizada en el Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), pidieron aplicar las típicas medidas neoliberales en este tema: subir la edad de jubilación (en Nicaragua es de 60 años) y la cantidad de semanas necesarias para acceder a ella (750 para pensión normal y 250 para quienes en edad de jubilación no hayan alcanzado la primera cantidad, lo cual no existía antes del regreso al poder del sandinismo en 2007; incluso en este caso, el planteamiento de los más radicales neoliberales era eliminar por completo la pensión). Ante ello, nuestro gobierno respondió con un rotundo rechazo tanto al FMI como al COSEP. En cambio, la opción escogida fue aumentar los aportes de trabajadores y empresarios, y establecer un aporte para los jubilados, incluyendo a los que reciben la pensión reducida. Esta decisión se tuvo que tomar rompiendo por primera vez el consenso con la empresa privada, que forma parte de nuestro modelo de consenso y alianzas entre gobierno, trabajadores y empresarios.

Según las reformas que decidió nuestro gobierno, el aumento en el aporte de los trabajadores fue del 6.25% al 7% (aumento de 0.75%), los empresarios del 19% al 22.5% (aumento del 3.5%) y los jubilados del 0% al 5%, que fue el tema más polémico, pero seguían siendo los que menos aportaban, y a cambio iba a aumentar la cobertura en salud y otros beneficios para ellos.

Otra medida fue eliminar el techo para pagar la seguridad social, que antes estaba establecido en C$ 82,953.22, o sea actualmente los que ganan más de eso no incluyen en el porcentaje de su aporte a la Seguridad Social el resto de sus ingresos más allá de esa cantidad. Con las reformas, todos pagarían conforme al total de sus ingresos. Esto es especialmente sensible para los empresarios y beneficioso para los trabajadores, ya que una forma de saquear el INSS ha sido que los empresarios se autonombran y nombran a sus familiares más cercanos en los cargos más altos en sus empresas con megasalarios para obtener grandes beneficios y pensiones de lujo al llegar a edad de jubilación.

La reacción de los que se manifestaron inicialmente contra las reformas fue como si éstas hubieran sido las típicas reformas neoliberales aplicadas en otros países, y que nosotros más bien estábamos rechazando al adoptar las que acabamos de explicar.

Las protestas fueron iniciadas y protagonizadas por los estudiantes universitarios, sobre todo de universidades privadas religiosas, subvencionadas por el Estado. En determinado momento adquirieron un carácter violento, con tranques en la carretera panamericana y otras acciones por el estilo, y al querer restablecer el orden la Policía, ésta fue atacada con morteros caseros, muy populares en Nicaragua desde las luchas contra el neoliberalismo encabezadas por el FSLN.

Vale la pena destacar que las universidades más beligerantes fueron: la Universidad Centroamericana (UCA), de los jesuitas; y la Universidad Politécnica (UPOLI), propiedad de una iglesia protestante con sede en Estados Unidos.

Como contraparte y ante la escalada violenta, se movilizó la Juventud Sandinista, organizada en los barrios populares y en las instituciones del Estado, y hubo más choques violentos. La escalada fue en aumento y luego, sorprendentemente se sumaron pobladores de los barrios populares.

El siguiente nivel fue el de las protestas generalizadas en diversos puntos de varias ciudades, que se vio acompañado de asaltos e incendios de locales representativos del sandinismo e instituciones del Estado, y a casas de sandinistas, así como saqueos a supermercados y a bodegas, entre ellas en la que se guardaba todo el medicamento de los asegurados. En estos actos delictivos había quienes convocaban personas en barrios pobres y luego las lanzaban al saqueo.

Los trabajadores del Estado se movilizaron a defender sus instituciones, haciendo guardias nocturnas, lo cual tuvo excelentes resultados, destacándose la valentía de los trabajadores del INSS, que no permitieron a los grupos violentos anti-reforma penetrar en sus instalaciones.

La Policía actuó de forma prudente, pero era imposible evitar escenarios de represión, ya que es su naturaleza y no se podía permitir la destrucción del país. Incluso en el momento culminante de los hechos, hubo que movilizar al Ejército a custodiar las instituciones.

Producto de los enfrentamientos, pero sobre todo entre manifestantes anti-reforma y manifestantes pro-reforma, hubo alrededor de veinticinco muertos, incluyendo policías, un periodista del canal 6 (sandinista), varios jóvenes de la Juventud Sandinista y universitarios que participaban en la protesta. Tal como sucede en otras experiencias (caso Venezuela), la derecha utiliza estos muertos para exacerbar ánimos en contra del gobierno y la Policía.

Ninguna organización política, social ni gremial se atribuyó la dirección de las protestas, aunque fueron apoyadas públicamente por el COSEP, algunos jerarcas de la Iglesia Católica y los partidos de la derecha (los mismos que negaron a los trabajadores sus derechos cuando eran gobierno).

A pesar de la aparente falta de dirección de las protestas, llama poderosamente la atención que hubo una coordinación perfecta, acciones sincronizadas y del mismo tipo en todas partes, como si ya hubiera algo preparado, listo a ser activado cuando las condiciones fueran propicias. Esto tiene algo que ver con la cultura militar de la sociedad nicaragüense, pero indudablemente hay un formato preparado, que en nuestro caso fue especialmente agresivo posiblemente por las características de solidez y estabilidad que nuestro proceso ha presentado hasta ahora y que se está restableciendo.

En su primera comparecencia, el Comandante Presidente Daniel Ortega anunció el restablecimiento de la negociación tripartita entre gobierno, trabajadores y empresarios, para revisar las reformas. En su segunda comparecencia, el Comandante anunció la derogación de las reformas para crear condiciones más favorables al diálogo, que inicia el día de hoy con participación del gobierno, los trabajadores, la empresa privada y la Iglesia Católica, cuya incorporación era una exigencia tanto de los empresarios como de los estudiantes.

Es importante el hecho de que el Comandante Presidente Daniel Ortega en su segunda comparecencia haya estado acompañado de empresarios representativos de los inversionistas extranjeros en Nicaragua, dando así una señal de solidez y estabilidad a los agentes económicos nacionales e internacionales.

En estos momentos ya la violencia ha cesado y sólo se mantienen pequeños focos sin mayor impacto, y las fuerzas sandinistas hemos pasado a la ofensiva. Por su parte, el pueblo sin distinción política se ha organizado espontáneamente para enfrentar los saqueos.

Hasta aquí nuestro informe. Saludos afectuosos;

Fraternalmente,

Secretaría Internacional FSLN




IMPORTANTE ENCUENTRO DE PARTIDOS COMUNISTAS DE AMÉRICA LATINA EN LIMA

En Lima, entre los días 8 y 10 de abril, se realizó el denominado “Encuentro  de Partidos Comunistas Latinoamericanos” con la presencia de delegaciones de nueve países y once partidos. En el  telón de fondo de la sala de reuniones plenarias, la figura de Lenin y la pregunta que da el título a su conocido escrito presentado  en 1903 al II Congreso de la social democracia rusa: ¿Qué  hacer?

Como un encuentro necesario y propio de la raigambre internacionalista de sus partidos, calificaron la reunión de comunistas en Lima todos los dirigentes participantes. Necesario porque posibilitó conocer más directamente las distintas realidades en la cual actúan los comunistas en sus países  y también sus políticas para modificar esta realidad. Un encuentro que como tal no se realizaba desde 1975- lo cual no les impidió relacionarse previamente en eventos internacionales de convocatoria más amplia- pero que además coincidió con la entrega del ex Presidente Lula acosado por la reacción usando el poder judicial, la acusación al dirigente de las FARC Jesús Santrich de narcotráfico, el secuestro de periodistas ecuatorianos (que luego aparecieron muertos) en el mismo sector donde previamente habían lanzado unas bombas que felizmente no provocaron muertos, siendo imposible no ligar ambos hechos. Pero además los participantes pudieron integrarse a la jornada inaugural de la Cumbre de los Pueblos en la Universidad de San Marcos, que funcionó en paralelo a esa otra cumbre, que reunió a las cada vez más desprestigiadas autoridades políticas nacionales.

El evento sirvió para contrastar opiniones de los comunistas de Argentina, Brasil (PC brasileño y PC do B) Bolivia, Chile, Ecuador, México, Perú ( los 2 partidos anfitriones: PC Peruano y PC Patria Roja) Uruguay y Venezuela. Luego de escuchar las intervenciones de todas las delegaciones participantes, el compañero Alberto Moreno, Secretario General del Partido Comunista Patria Roja interpeló a los presentes “¿por qué los comunistas, con nuestra experiencia e historia, no somos en general incidentes en los procesos sociales y políticos de nuestros países?” Las respuestas apuntaron al diagnóstico de cual es la contradicción principal del período, métodos de trabajo, las represiones y carencias, falta de un desarrollo teórico, los objetivos de los comunistas para este momento histórico, pero sí destacando el hecho que en este siglo de vida, (que la mayoría de los partidos presentes cumple estos años, salvo el PC de Bolivia fundado en 1950) el aporte de los comunistas ha sido central en el logro de avances sociales.

Las experiencias recientes de gobierno tuvieron especial atención de los participantes; así el cro Gabriel Molina de Uruguay dijo “nada hay a la izquierda de los comunistas, pero no debemos temer a las alianzas, porque el problema central en política siempre es quién aísla a quién… el limitado rol del Partido Comunista Uruguayo en el gobierno tiene un contrapeso en su presencia en el movimiento social”.

Desde Chile, representó al PC el Encargado Nacional de Organización y miembro de la Comisión Política, Juan Gajardo. Señaló en el encuentro que “se informaba que cuando valorábamos los avances logrados en el gobierno de la presidenta Bachelet, esto se debe entender en la perspectiva de la definición de contradicción del período entre neoliberalismo y democracia y que en la reciente derrota política electoral debe considerarse la hegemonía ideológica cultural del enemigo, lo cual obliga a prestar mayor atención a la lucha de ideas”.

El compañero Oscar Figueras, Secretario General del Partido Comunista de Venezuela decía: “Es necesario estudiar la teoría de Marx para determinar el carácter de la crisis actual… hay una lucha por un nuevo reparto del mundo…donde las burguesías pierden el carácter de nacionales…l a actual crisis de Venezuela no es del socialismo sino del capitalismo”.

Entre los acuerdos de este encuentro está la solidaridad con Lula y el pueblo de Brasil, el apoyo al amenazado Acuerdo de Paz en Colombia, solidarizando con el cro Santrich; solidaridad con diferentes movimientos del continente, incluido el pueblo mapuche, además de la fijación de un evento de Centros de Estudio de nuestros partidos a efectuarse en agosto en Caracas y un futuro encuentro de partidos comunistas a realizarse en dos años más en Río de Janeiro. Estas coordinaciones asumidas como altamente provechosas para todos, no invalida la idea matriz del fundador del partido Comunista Peruano José  Carlos Mariategui quien señaló que los procesos revolucionarios en nuestros países “no serán calco ni copia sino creación heroica”.